El sistema financiero está cambiando rápidamente: nuevos medios de pago, soluciones digitales, fintech, cuentas de pago y transacciones móviles que ya forman parte del día a día de cualquier empresa. Para adaptarse a esta realidad, la Agencia Tributaria ha reformado las obligaciones informativas financieras, y a partir de 2026 comenzará a recibir información más detallada y frecuente de bancos y proveedores de servicios de pago.
Aunque estas obligaciones recaen sobre las
entidades financieras, las pymes también sentirán el impacto: habrá más
trazabilidad, más control y una gestión más precisa de sus movimientos
económicos.
A continuación te explico, de forma clara, qué
va a pasar en 2026 y por qué importa a las empresas.
1. Más
información financiera disponible para la AEAT (cada mes)
Hasta ahora, gran parte de la información que
recibía la Agencia Tributaria sobre cuentas, tarjetas y otros medios de pago se
comunicaba una vez al año.
Desde 2026:
¿Cómo afecta a
las pymes?
2. Todos los
medios de cobro de la empresa serán visibles: tarjetas, móviles y cuentas de
pago
Los nuevos modelos informativos harán que la AEAT
reciba datos sobre:
¿Cómo afecta a
las pymes?
3. Se eliminan
límites y umbrales que antes reducían la información
Por ejemplo, desaparece el umbral de 3.000 €
que limitaba la obligación de informar sobre cobros con tarjeta.
A partir de 2026 se informan todos los cobros,
independientemente del importe.
¿Cómo afecta a
las pymes?
4. Las fintech
y nuevos operadores también informarán
Ya no solo los bancos: también informarán las
entidades de pago, las fintech y las entidades de dinero electrónico.
Ejemplos:
¿Cómo afecta a
las pymes?
5. Qué
implicará todo esto en el día a día de las empresas
Más control y
trazabilidad
La AEAT dispondrá de información financiera muy
completa y actualizada, lo que facilita la detección de incoherencias o
comportamientos anómalos.
Mayor
importancia de la contabilidad y los cierres mensuales
Las empresas deberán cuidar que:
Profesionalización
del área administrativa
Se reduce el margen para errores informales,
descuidos o retrasos en el registro.
Una buena organización será clave para evitar requerimientos.
Más seguridad
jurídica y menos opacidad del sistema
La nueva trazabilidad ayuda a eliminar
incertidumbres y aporta información útil también para las propias empresas
(análisis, control interno, previsiones).
6. Conclusión:
¿deben preocuparse las pymes?
No necesariamente, pero sí prepararse.
Las obligaciones recaen en los bancos y proveedores, no en las empresas.
Sin embargo, la mayor granularidad y frecuencia de la información hace que las
pymes deban:
En definitiva, 2026 marcará un paso decisivo
hacia un sistema financiero más transparente y conectado, y las empresas que
trabajen con orden y claridad no solo cumplirán, sino que ganarán eficiencia
y control interno.